‘Sansón y Dalila’ en ‘Divina Opera’

Sansón y DalilaCamille Saint-Saëns: SANSÓN Y DALILA
Plácido Domingo, Shirley Verrett, Wolfgang Brendel. Coro y Orquesta de la Ópera de San Francisco. Julius Rudel. Nicolas Joel
1981 San Francisco Opera / Arthaus / 2008 Ediciones Altaya
Recomendado por HispaOpera

Ediciones Altaya incluye en su colección ‘Divina Opera’ el título ‘Sansón y Dalila’.
Se trata de una gran ópera francesa compuesta por Camille Saint-Saëns, en tres actos, con un libreto en francés de Ferdinand Lemaire. Fue estrenada el 2 de diciembre de 1877, en una versión en alemán, en el Teatro Grand Ducal de Weimar Alemania. La obra, basada en la historia bíblica de la seducción de Sansón por Dalila, es la única ópera del compositor que forma parte del repertorio estándar francés —algunos teatros de otros países la programan habitualmente, especialmente el MET—, aunque alguna vez se repongan otras óperas suyas como La Princesse jaune y Henry VIII.
El argumento de esta ópera es más o menos el siguiente: los israelitas viven en Gaza sometidos por los filisteos y confiando en el poder de un joven, Sansón, dotado de una formidable fuerza física. La filistea Dalila seduce a Sansón obteniendo el ansiado secreto, la fuerza de Sansón reside en sus largos cabellos. Dalila corta esos cabellos apresando al héroe que ya no puede hacer frente a sus enemigos. Finalmente, un Sansón ciego e impotente es conducido a un santuario filisteo para ser objeto de burla. El joven es atado a las columnas que sostienen el edificio y pide a Dios que a pesar de haberle traicionado le otorgue su don un último momento. Sansón recupera su fuerza y tirando de las cadenas que le atan a las columnas consigue que se desmorone el edificio matando a todos sus ocupantes.
La opera de Saint-Saëns tiene un marcado formato musical de oratorio, especialmente en el primero de sus tres actos, donde se destaca la vibrante arenga de Sansón (tenor dramático) a su pueblo para sublevarse contra la opresión filistea. El primer y último acto son algo rígidos, y la Barcarola del tercer acto parece extraña a oídos contemporáneos. Pero el segundo acto, la seducción de Sansón por parte de Dalila, posee una gran inspiración. Dos arias de Dalila son particularmente conocidas: «Mon coeur s’ouvre à ta voix» y «Printemps qui commence«. El aria «Mon coeur s’ouvre à ta voix» se suele interpretar en recitales de concierto. Una de las melodias más conocidas de la ópera es la Bacanal Bacchanale.
El papel de Dalila es, sin duda, uno de los roles más exigentes dentro del repertorio operístico para la voz de mezzosoprano.
Esta producción filmada en la Opera de San Francisco en 1981, cuenta con Shirley Verret y Plácido Domingo en los papeles estelares. Ambos, espectaculares vocal y escénicamente, derrochando pasión y seducción vocal. El segundo acto – cuya escena de amor es una de las piezas que definen el concepto de ópera francesa- es un mano a mano entre ambos inconmensurable. Plácido está en un momento pletórico en esta grabación y demuestra su extraordinaria adaptación a este rol, uno de sus más destacados.
El resto del reparto está también a un gran nivel, sobre todo el sumo sacerdote del barítono Wolfgang Brendel, así como Arnold Voketatis y Kevin Langan.
Destaca también la sabia dirección del veterano Julius Rudel al frente del Coro y la Orquesta de la Opera de San Francisco.
El montaje escénico de Douglas Schmidt es clásico, abusando del cartón piedra, pero sin molestar.
Buena imagen y sonido estéreo con subtítulos en castellano. Puede descargar aquí el libreto para seguir la ópera.
En definitiva, una versión muy destacable de la más célebre ópera de Saint-Saëns.

Un comentario

Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Si utiliza este sitio web, acepta la Política de privacidad