Rigoletto (colección Divina Ópera)

RigolettoRIGOLETTO (Verdi)
Pavarotti, Gruberova, Wixell, Furlanetto
Dir. musical: R. Chailly / Dir. escena: J. P. Ponelle
1983 UNITEL / 2008 Altaya

El intenso drama de pasión, engaño, amor filial y venganza que encierra Rigoletto, ópera en tres actos con música de Giuseppe Verdi (1813-1901) y libreto de Francesco Maria Piave (1810-1876), basado en la obra teatral Le Roi s’amuse de Víctor Hugo y que fue estrenada el 11 de marzo de 1851 en el teatro La Fenice de Venecia, convierte esta obra en una obra maestra del músico de Roncole y una de las imprescindibles en cualquier colección operística que se precie.

Muchas versiones existen de esta ópera, pero la que Altaya presenta en la quinta entrega de su colección ‘Divina Opera’ es una de las más interesantes. Se trata del film-ópera que en 1983 editó Unitel, que recuperó en 1988 Deutsche Grammophon y en 1990 Decca y que ahora Altaya incluye en su colección.
No todos los experimentos basados en unir cine y ópera han dado buenos resultados, pero esta es un ejemplo de un buen resultado. No cabe duda que la parte musical es lo mejor de la grabación, con un Pavarotti (1935-2007) espléndido con su duque de Mantua, una joven Gruberova  que domina a la perfección el virtuosismo y el registro agudo de Gilda, e Ingvar Wixell, que ofrece un sobrio e intenso personaje del jorobado. A todo esto le unimos la soberbia dirección de Ricardo Chailly, perfecto conocedor de la música de Verdi, la labor de la Orquesta Filarmónica de Viena y el buen trabajo del resto del elenco de voces (Furlanetto y Barbieri, sobre todo) y tenemos un conjunto musical excelente.
Como curiosidad, destacar que la grabación permite que Wixell interprete además del papel de Rigoletto el del conde de Monterone, tal vez para acercar aún más el evidente paralelismo que se establece entre ambos.
La parte escénica, que corresponde a Jean-Pierre Ponelle, es interesante, con algunas influencias cinematográficas evidentes (como la escena del comienzo, la orgia, claramente inspirada en el Satiricón de Fellini). La película está filmada entre interiores de estudio reales (como el extraordinario Teatro Farnese de Parma) y en exteriores tomados en la propia ciudad de Mantua donde transcurre la acción.
Quien no esté acostumbrado a ver de esta forma una ópera tal vez se lo encuentre ‘raro’, pero como experiencia, esta es una de las versiones que hay que tener en cuenta.

3 comentarios

Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Si utiliza este sitio web, acepta la Política de privacidad