‘Madama Butterfly’ en ‘Divina Opera’

Madama ButterflyGiacomo Puccini: MADAMA BUTTERFLY
Yasuko Hayashi, Peter Dvorsky, Hak-Nam Kim, Giorgio Zancanaro. Coro y Orquesta del Teatro de La Scala, Milán. Lorin Maazel. Keita Asari
1986 RM Arts (Arthaus) / 2008 Ediciones Altaya

No podía faltar en la colección ‘Divina Opera’ de Ediciones Altaya un título fundamental en la historia de la ópera; uno de las más célebres composiciones de Puccini, su ‘Madama Butterfly’, que si bien no tuvo éxito en su estreno, con el tiempo se ha convertido en una ópera muy conocida y muy presente en las programaciones operísticas de teatros de todo el mundo.
Madama Butterfly es una ópera en tres actos (originalmente en dos actos) con música de Giacomo Puccini y libreto de Giuseppe Giacosa y Luigi Illica basado en la obra para teatro de David Belasco, quien a su vez se inspiró en el libro de Pierre Loti, Madame Chrysanthme. La ópera fue estrenada el 17 de febrero de 1904 en Milán, obteniendo muy mala recepción por parte de público y crítica. La versión revisada que sí conquistó a la audiencia tuvo lugar en Brescia el 18 de mayo de 1904.
La gran cantidad de melodías maravillosas que inundan esta ópera han alcanzado gran popularidad. Hay momentos prodigiosos que merecen entrar en la historia por su belleza musical (como el dúo que cierra el acto I –que un reputado estudioso de la música de Puccini como Mosco Carner calificó como ‘el más bello de cuantos compuso Puccini’-, la famosísima aria de la soprano protagonista ‘Un bel di vedremo’, el dúo con Sharpless Che tua madre’, el dúo de las flores, el coro ‘a boca chiusa’, el trío ‘Io so che alla sue pene’ o el aria del tenor ‘Addio fiorito assil’, sin olvidar, claro está, la desgarradora escena final de la ópera.
Esta producción data de 1988 y tuvo lugar en La Scala de Milan con la soprano japonesa Yasuko Hayashi como protagonista, continuadora de la estirpe de ‘Butterflies’ orientales inaugurada en 1915 por la también nipona Tamaki Miura. La acompañan en el reparto el tenor checo Peter Dvorsky y el barítono italiano Giorgio Zancanaro. Todo bajo la dirección de Lorin Maazel.
La dirección escénica de Keita Asari, muy basada en el teatro japonés, ofrece momentos bellos, resueltos con inteligencia, aunque en ocasiones puede pecar de cierta monotonía.
El trabajo actoral es acertado. El hecho de que la protagonista sea japonesa ayuda a darle más credibilidad a su papel. Vocalmente hablando, ni Hayashi ni Dvorsky son dos cantantes de gran nivel. Cumplen, sí, pero lógicamente no pueden compararse con otros grandes cantantes que han afrontado los roles de Butterfly y Pinkterton. El checo, además, ofrece una actuación un tanto fría. Sí está a un gran nivel el barítono Zancanaro, mientras que el resto de comprimarios, Hak-Nam Kim, Anna Caterina Antonacci o Ernesto Gavazzi, sencillamente cumplen.
Mejor es el trabajo del coro y la orquesta de La Scala, bien dirigidos por Maazel.
El DVD viene acompañado de los subtítulos en castellano, buena imagen y sonido estéreo. El libreto puede descargarse aquí.

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