Kiri canta a Karl

Kiri sings KarlKIRI SINGS KARL.
“Songs of mystery & enchantment”.
EMI 2006.

La soprano neocelandesa Kiri te Kanawa, que ya ha superado los sesenta años, siempre se ha caracterizado por su extremada delicadeza y sensibilidad para afrontar la interpretación de la ópera francesa e italiana. Ahora, después de un cierto tiempo sin saber nada de ella, le pone voz a unas canciones del compositor galés Karl Jenkins y a piezas de otros músicos adaptadas por el citado.

A Karl Jenkins se le conocía por sus incursiones en el mundo del jazz, del rock y del ‘new age’, además de ser premiado por un buen número de canciones para anuncios y por alcanzar popularidad con su proyecto ‘Adiemus’, una saga de discos cada uno de los cuales es una colección de piezas con la duración de una canción en la que se presentan voces melódicas armonizadas con una orquesta como acompañamiento. En 1999, además, publicó The Armed Man – A Mass For Peace, en el que hace apología del fin de las guerras, y por último en 2005 publicó Requiem/In These Horizons Stones Sing, disco de 18 canciones, siendo las 13 primeras un Requiem dedicado a su padre. Es destacable que para este último disco contó con la Orquesta Occidental de Kazajistán, siendo la primera vez que una orquesta de este país actúa en el exterior.

En la línea de sus discos Adiemus está este nuevo trabajo para EMI donde además de trabajos propios, hace arreglos a temas de otros compositores como Carlos Gustavino, Ariel Ramírez, Alberto Ginastera, Gabriel Fauré, Beethoven o Chopin, por ejemplo, con resultados muy dispares. El músico de Gales se atreve por ejemplo a convertir en tango el célebre allegreto del segundo tiempo de la séptima sinfonía de Beethoven, cosa que no me convence en absoluto.
Kiri aporta su dulce voz a muchos de estos temas, pero se topa con la pronunciación del idioma castellano, presente en muchos temas del disco, y tampoco me convence. ¡Mira que tienen dificultades algunos cantantes con la pronunciación de nuestro idioma!. Sinceramente, hay momentos en que no se entiende ni una palabra de las canciones en español, y hay que recurrir al libreto que acompaña el CD para descifrarlo.
En definitiva, un disco muy en la línea ‘pastelona’ que Jenkins imprimía a trabajos anteriores, y que raya la cursilería en muchos momentos. Recomendable para los acérrimos de Kiri Te Kanawa o del propio músico, y para los que disfruten con este tipo de arreglos armónicos casi ‘místicos’…

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