‘Golgotha’ (Martin / Reuss)

FRANK MARTIN
Golgotha
Judith Gauthier, Marianne Beate Kielland, Adrian Thompson, Mattijs van de Woerd, Konstantin Wolff (solistas)
Capella Amsterdam. Coro de Cámara de Estonia. Orquesta Sinfónica Nacional de Estonia
Daniel Reuss (director)
2010 Harmonia Mundi

El suizo Frank Martin (1890 – 1974) fue uno de los compositores más destacados del siglo XX. Décimo y último hijo de un pastor calvinista desde muy pequeño fue un profundo admirador de Bach, al que consideró su gran mentor. Sin embargo durante toda su etapa creativa había evitado componer todo aquello que pudiera provocar comparaciones con el músico alemán, hasta que descubrió el aguafuerte del pintor Rembrandt ‘Las Tres Cruces’ y desató en él la inspiración definitiva para componer su oratorio ‘Gólgota’, con libreto escrito en francés mediante una fusión de los cuatro evangelios canónicos, a los que se añaden textos de las Meditaciones y las Confesiones de San Agustín.
Fue estrenado en Ginebra en 1949 después de más de tres años de trabajo. ‘Golghota’ se estructura en diez cuadros agrupados en dos partes y fue compuesto para solistas, coro, orquesta y órgano. Combina partes líricas con coros polifónicos y homofónicos. Además de esa influencia de su admirada ‘Pasión según San Mateo’ de Bach, también hay cierta influencia de Debussy. Con esta obra, Martin crea su propia visión del momento más dramático y sublime de los textos cristianos a través de una puerta de entrada a la meditación y la contemplación.
Harmonia Mundi edita en una caja con dos cedés este oratorio con la ‘Cappella Amsterdam’ y el coro de cámara de la ‘Estonian Philarmonic’ y la Orquesta Sinfónica Nacional de Estonia, todos bajo la dirección del holandés Daniel Reuss de quien ya comentamos en este blog la grabación que del oratorio de Haendel Salomon’ hizo para este mismo sello.
La soprano Judith Gauthier, la contralto Marianne Beatle Kielland, el tenor Adrian Thompson, el barítono Mattijs van der Woerd y el bajo Konstantin Wolff son los solistas de ese oratorio de algo más de 90 minutos de duración. Tal vez sea Wolff, que le pone voz a Jesús, el más destacado de todos ellos (ya hablamos de él en este blog).
La caja incluye un libreto con los textos del oratorio en francés (lengua original), inglés y alemán. La calidad sonora de la grabación, como es habitual en el sello, es impecable.

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